El Salvador, bajo la presidencia de Nayib Bukele, ha desplegado una estricta estrategia contra bandas delictivas como la MS-13 y Barrio 18. Este enfoque, conocido como "Plan de Control Territorial", se reforzó tras un brote de violencia que se cobró 87 vidas en marzo de 2022. El gobierno declaró el estado de emergencia, lo que dio lugar a detenciones masivas de presuntos miembros de las bandas y a la suspensión de ciertos derechos fundamentales.
Un elemento clave de esta política fue la construcción del Centro de Control del Terrorismo (CECOT), una prisión a gran escala que se inauguró en enero de 2023 con espacio para 40.000 detenidos. Esta institución se construyó para aliviar la saturación de las prisiones y alojar a los miles de detenidos durante las operaciones contra las bandas.
En un giro especial, Estados Unidos y El Salvador han llegado a un acuerdo por el que El Salvador acogerá a presos del continente americano, incluidos ciudadanos estadounidenses y extranjeros residentes legales condenados por delitos graves. Estos presos serán alojados en instalaciones como el CECOT. El acuerdo se anunció oficialmente tras una conversación entre el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el Presidente Bukele. Según Bukele, este acuerdo contribuye a la sostenibilidad del sistema penitenciario salvadoreño.
El 16 de marzo de 2025 llegó a El Salvador el primer grupo de más de 250 presuntos pandilleros, principalmente de la banda venezolana Tren de Aragua y de la MS-13. Este traslado se produjo a pesar de una orden judicial estadounidense que paralizaba temporalmente este tipo de deportaciones. El gobierno estadounidense invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 para justificar estas deportaciones, lo que provocó debates legales y éticos.
Los críticos, incluidas las organizaciones de derechos humanos, han expresado su preocupación por la situación en el CECOT, especialmente por el hacinamiento y las presuntas violaciones de los derechos humanos. No obstante, el duro enfoque de Bukele sigue siendo popular entre la población salvadoreña, ya que la tasa de homicidios ha descendido significativamente y hay una mayor sensación de seguridad en el país.
Esta cooperación entre Estados Unidos y El Salvador marca una nueva fase en la lucha internacional contra la delincuencia organizada y pone de relieve la compleja disyuntiva entre seguridad nacional y derechos humanos.
Hoy han llegado a nuestro país los primeros 238 miembros de la organización criminal venezolana Tren de Aragua. Inmediatamente fueron trasladados al CECOT, Centro de Internamiento de Terroristas, por un periodo de un año (prorrogable).
Estados Unidos pagará una tarifa muy baja por ellos,... pic.twitter.com/tfsi8cgpD6
- Nayib Bukele (@nayibbukele) 16 de marzo de 2025