{"id":9001,"date":"2017-08-02T13:34:10","date_gmt":"2017-08-02T13:34:10","guid":{"rendered":"http:\/\/michelspekkers.nl\/?p=9001"},"modified":"2024-02-14T19:50:12","modified_gmt":"2024-02-14T19:50:12","slug":"un-dia-cualquiera-en-una-venezuela-en-bancarrota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/michelbaljet.com\/es\/un-dia-cualquiera-en-una-venezuela-en-bancarrota\/","title":{"rendered":"Un d\u00eda cualquiera en una Venezuela en bancarrota"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestro fijador, Cheo, corre de un lado a otro hasta la puerta de la prisi\u00f3n mientras Joris y yo nos sentamos un poco m\u00e1s adelante en la calle, esperando ansiosos sobre el cap\u00f3 de nuestro coche. Un mercado diario se desarrolla en la calle fuera de la prisi\u00f3n, es un ir y venir de visitantes y vendedores en la puerta de la prisi\u00f3n m\u00e1s notoria de Venezuela.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ayer<\/span><b>, <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando visitamos la prisi\u00f3n<\/span><b>,<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> No todo sali\u00f3 como estaba previsto. No era la primera vez que visit\u00e1bamos la prisi\u00f3n de Tocor\u00f3n. Aunque est\u00e1bamos convencidos de que todo el mundo hab\u00eda sido debidamente sobornado antes de entrar en la prisi\u00f3n, todo nuestro equipo fue confiscado por los guardias nacionales que custodiaban el exterior de la prisi\u00f3n. Cuando salimos de la prisi\u00f3n, no nos devolvieron el equipo. Esa misma noche, tras algunas conversaciones entre nuestro fijador y algunos presos<\/span>,<span style=\"font-weight: 400;\"> nos dijeron que el jefe de los presos se hab\u00eda llevado nuestras pertenencias de la Guardia Nacional y que pod\u00edamos recuperarlas en la puerta de la c\u00e1rcel. <\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tocoron, una prisi\u00f3n para 750 presos, se construy\u00f3 en 1982. Hoy alberga a 7.500 presos. Los guardias y el personal del gobierno no son bienvenidos en esta prisi\u00f3n dirigida por presos. El principal de ellos es el preso H\u00e9ctor Guerrero Flores, alias Ni\u00f1o Guerrero. El despiadado l\u00edder tiene dos caras. Mientras dirige su prisi\u00f3n y su imperio criminal con mano de hierro, se le conoce tambi\u00e9n como benefactor. Saca a familias de la pobreza y regala sillas de ruedas y medicinas a los necesitados. Ni\u00f1o Guerrero no s\u00f3lo dirige la prisi\u00f3n de Tocor\u00f3n, sino que su antiguo distrito residencial, de 28.000 habitantes, est\u00e1 completamente bajo el control de Ni\u00f1o y sus hombres. Muchos otros nos dicen que su poder va incluso mucho m\u00e1s all\u00e1 en Venezuela.<\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/michelspekkers.nl\/wp-content\/uploads\/af156ffd277bf4e407f3b7c2b224c0075d49c657-1024x561.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9017\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En los \u00faltimos a\u00f1os, Ni\u00f1o ha convertido su prisi\u00f3n en una peque\u00f1a ciudad donde no falta de nada. Paseando por la prisi\u00f3n, vimos una piscina, un zoo y una discoteca. La calle principal tiene restaurantes, tiendas y servicios como un banco, un proveedor de televisi\u00f3n y casas de juego. Ni\u00f1o y sus amigos armados recorren la abarrotada prisi\u00f3n en moto sin ser molestados.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tras hora y media de espera frente a la prisi\u00f3n, llega el rescate. Uno de los secuaces de Ni\u00f1o sale por la puerta principal de la prisi\u00f3n con nuestra bandolera. Al abrirla, vemos que todo nuestro equipo sigue dentro y nos preguntamos cu\u00e1nto nos ha costado esta broma. Nada, cortes\u00eda de Ni\u00f1o .<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aliviados, seguimos nuestro camino hacia la capital de Venezuela, Caracas . Hoy est\u00e1 prevista una manifestaci\u00f3n masiva. Desde hace a\u00f1os hay disturbios en este pa\u00eds corrupto y asolado por la crisis econ\u00f3mica. En anteriores manifestaciones que visitamos en las \u00faltimas semanas se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y autoridades. Hasta la fecha, 43 manifestantes han muerto en estos enfrentamientos.<\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/michelspekkers.nl\/wp-content\/uploads\/11-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9015\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando llegamos a Caracas, cambiamos el coche por las motos. Debido a las protestas, casi no hab\u00eda otra forma de atravesar las congestionadas calles de la capital. Una vez que llegamos a una de las autopistas que serv\u00edan de ruta para la manifestaci\u00f3n de hoy, vimos que los primeros manifestantes ya se estaban preparando para lo que estaba por venir. Arrastran troncos de \u00e1rboles por la calzada, utilizan vallas y todo lo que encuentran para hacer las primeras barricadas. A lo lejos, vemos las primeras nubes de humo de los gases lacrim\u00f3genos que se acercan. En las horas siguientes, estallan los enfrentamientos entre las autoridades y los manifestantes, que poco a poco se ven obligados a desplazarse hacia el centro de la ciudad.<\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/michelspekkers.nl\/wp-content\/uploads\/10-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9014\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque en Venezuela no hay dinero para importar alimentos, no escasean las bombas lacrim\u00f3genas, que a veces se disparan contra los manifestantes por docenas. A medida que cae la noche, el ambiente se vuelve m\u00e1s sombr\u00edo. Mientras Joris y yo nos dirigimos a nuestro coche, presenciamos los primeros incendios de coches, tiendas y oficinas saqueadas. Mientras los manifestantes contin\u00faan su lucha, se anuncia en las redes sociales otra manifestaci\u00f3n para el d\u00eda siguiente. Joris y yo seguimos hacia nuestra siguiente parada, la ciudad de Maracay.<\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/michelspekkers.nl\/wp-content\/uploads\/5-1-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9009\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Axel (23) abre un frigor\u00edfico para mostrar su contenido. Vive con su hermano Billy (27), su madre Glenda (55) y su padre Rosvelt (60) en un barrio de clase media de Maracay. En la mesa de la cocina, la familia habla del impacto de la crisis.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Glenda trabaj\u00f3 20 a\u00f1os como bioanalista en el hospital. Desde ayer, su salario m\u00ednimo se ha m\u00e1s que duplicado, a 105.000 bol\u00edvares. Eso equivale a 18 d\u00f3lares. Hasta ayer, su trabajo a tiempo completo le reportaba menos de 9 d\u00f3lares al mes. El padre de la familia ha sido comerciante toda su vida, un trabajo que hoy es casi imposible, con el colapso total de las importaciones: \"Hoy en d\u00eda, el \u00fanico comerciante del pa\u00eds es el gobierno, pero yo comercio ropa. Ahora no hay comercio para m\u00ed\".<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/michelspekkers.nl\/wp-content\/uploads\/6-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9010\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La familia lleva 22 a\u00f1os viviendo junta en un barrio seguro de clase media de Maracay. El padre nos explica que el barrio ha cambiado en los \u00faltimos a\u00f1os. \"Antes viv\u00eda gente con dinero. Cuando la crisis empeor\u00f3, muchos de nuestros vecinos se marcharon. El gobierno expropi\u00f3 muchas de las casas de este barrio y se las dio a \"gente relacionada con el gobierno\", personas casi sin ingresos, a veces sin trabajo, sin educaci\u00f3n. No mantienen sus pertenencias, no se preocupan por el barrio y no tienen ning\u00fan respeto\". \"Antes pod\u00edamos hablar con nuestros amigos y familiares de pol\u00edtica en Venezuela, ahora ese tema es demasiado delicado\".<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\"Ya no tenemos dinero ni para el coche ni para la casa. Todo el dinero que tenemos lo gastamos en comida y medicinas, es demasiado caro\". De su armario, Rosvelt saca una tira de medicamentos. \"Mira esto, por ejemplo. Esta tira de 14 pastillas, suficiente para una semana, cuesta 25.000 bol\u00edvares en Venezuela\". En la otra mano tiene una caja. \"Esta caja, con 300 pastillas iguales.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> y suficiente para cinco meses, me cost\u00f3 55.000 bol\u00edvares en Colombia\".<\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/michelspekkers.nl\/wp-content\/uploads\/8-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9012\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\"Sufro a diario cuando trabajo en el hospital. Es terrible no poder prestar a la gente la ayuda que necesita debido a la escasez de medicamentos y equipos m\u00e9dicos. El gobierno mira, pero no hace nada para cambiar la situaci\u00f3n\", contin\u00faa una emocionada Glenda. \"Todos los d\u00edas muere gente innecesariamente, enferma innecesariamente. Al gobierno le preocupa m\u00e1s su imagen. Todos los trabajadores de los hospitales est\u00e1n obligados a participar en manifestaciones progubernamentales y el gobierno gasta mucho dinero en material de propaganda.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\"La escasez de alimentos y el aumento de la inflaci\u00f3n han obligado a la gente a hacer cola durante horas en el supermercado todos los d\u00edas con la esperanza de conseguir art\u00edculos b\u00e1sicos como pan, arroz y leche. Los precios de los alimentos suben cada d\u00eda y, por un simple almuerzo en la carretera, pronto se pagan 7.000 bol\u00edvares. Con un poco de suerte, se puede encontrar un paquete de pasta por 4500 bol\u00edvares, que es m\u00e1s que el salario de un d\u00eda.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes del aumento de sueldo 60% de ayer, Glenda, el \u00fanico sost\u00e9n de la casa, ganaba 48.000 bol\u00edvares al mes. \u00bfC\u00f3mo se puede vivir con eso? \"Poco a poco, el dinero que entra se va en comida o medicinas\", dice. \u00bfEl aumento de sueldo de ayer ayuda a la familia? \"No, de hecho hace que la situaci\u00f3n sea a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil. Cada vez que suben los salarios, los precios suben el doble\", responde Rosvelt.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\"Casi todos los profesores han dejado mi universidad, creo que 80% ha desaparecido\", dice Axel. \"Los estudiantes m\u00e1s antiguos lo han retomado y ahora dan clases\". Axel se preocupa. \"Se puede estudiar, pero \u00bfpara qui\u00e9n voy a trabajar en Venezuela? No hay nadie que me d\u00e9 trabajo\". Si eres realista, debo decir que es poco realista pensar que estudiar aqu\u00ed en Venezuela vale algo.\"<\/span><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/michelspekkers.nl\/wp-content\/uploads\/7-1-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9011\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\"Muchos j\u00f3venes venezolanos han abandonado el pa\u00eds. \"Mi familia tambi\u00e9n me ofreci\u00f3 irme de Venezuela, pero yo quer\u00eda terminar mis estudios, me gustar\u00eda llamarme profesional. Pero tambi\u00e9n tengo ambiciones. Mi sue\u00f1o ser\u00eda irme a Canad\u00e1, pero eso no es realista, me ir\u00eda a cualquier lugar posible en este momento.\" <\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\"S\u00ed, irnos de Venezuela dejar\u00e1 al pa\u00eds sin profesionales, pero tenemos que pensar en nosotros, en nuestra familia. El gobierno no nos da otra opci\u00f3n que irnos. Personalmente, no voy a protestar, ya han muerto varios estudiantes en manifestaciones y la muerte no entra en mis planes de futuro.\"<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s tarde por la noche, tomando una cerveza por el coste de casi un d\u00eda de salario, Joris y yo hablamos del d\u00eda. Sigue siendo incomprensible lo que le ha ocurrido a uno de los pa\u00edses m\u00e1s ricos en petr\u00f3leo del mundo. Nos preguntamos qu\u00e9 nos deparar\u00e1 el ma\u00f1ana, ya que cada d\u00eda en Venezuela parece consistir en acontecimientos impensables e impredecibles.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>[Este art\u00edculo se public\u00f3 anteriormente en VICE.com con el t\u00edtulo: <a href=\"https:\/\/www.vice.com\/es_co\/article\/vbgwkx\/tocoron-fuego-y-hambre-un-dia-normal-en-la-venezuela-de-la-crisis\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">As\u00ed se ve la Venezuela que no aguanta m\u00e1s la crisis<\/a>]<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por: <b>Michel Baljet <\/b> Fotos: <b>Joris van Gennip<\/b><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestro fijador, Cheo, corre de un lado a otro hasta la puerta de la prisi\u00f3n, mientras Joris y yo nos sentamos un poco m\u00e1s adelante en la calle, esperando ansiosos sobre el cap\u00f3 de nuestro coche. 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